martes, 25 de octubre de 2011

Hoy estuve pensando. Ayer yo charle con mi mama, a la noche, estuvimos hablando de mis problema, de porque yo me siento así, me hizo bien charlar con mama, porque lloré con ella, y ella no me decía nada, solo me daba consejos y me miraba llorar, nunca me juzgó, y estoy segura de que jamás lo va a hacer. Entre sus consejos, ella me hizo acordar a una carta que me escribió para mi cumpleaños, la carta decía en una parte algo así:

“No te pongas mal, y si en algún momento lo estas, preguntate ¿Para que? ¿Por qué? Y ¿por quien?

Y tiene tanta razón.

¿Para que me voy a poner mal? ¿Por que me voy a poner triste? ¿Por quienes voy a sufrir? Tres preguntas básicas a la hora de la reflexión. Gracias ma, me diste la táctica perfecta para estar bien.

¿Para que me voy a poner mal?: ¿Para que me vean sufrir? ¿Para cumplirles el deseo?, pensándolo bien, me van a ver mejor que nunca, cagandome de la risa, con otras amistades, demostrándoles que no necesito de ellas y su amistad para ser feliz.

¿Por qué me voy a poner triste?: Si la vida hay que disfrutarla, las cosas malas llegan tan rápido cómo se van, la felicidad no es eterna. Dura tanto como uno quiere que dure.

¿Por quienes voy a sufrir?: ¿Por ellas? Jajaja, no, ya no mas, me hicieron sufrir lo suficiente para demostrarme lo poco que me querían, lo poco que valoraron mi amistad. Ahora yo no pienso sufrir más por ellas, vamos a ser como desconocidas, que se conocen muy bien.

Sin irme mas lejos, con esto quiero decir que no voy a sufrir por quien no lo merezca. Por ustedes no sufro mas, eso queda claro. Supongo que no vale la pena.

Ahora, una cosa que realmente lamento… Que se pierdan del cariño que les tenía, porque, yo sé como soy, y cuando aprecio a alguien, lo valoro en serio, las amistades valen oro para mí.

No voy a negar que no las quise, las amé, pero me obligaron a esto, yo no lo quise, jamás lo hubiera querido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario