jueves, 16 de junio de 2011

Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte, tanto inventarte, tanto buscarte por las calles como una loca, sin encontrarte.

Y ahí va una de tonta, por desesperada, confundiendo amor con compañía,

y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja, te hace escoger con la cabeza, lo que es del corazón.

Y no tengo nada contra ellos, la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi, Tarde.

Ganas de huir, de no verte ni la sombra de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla que nunca apareciste que nunca has existido.

Ganas de besarte, de coincidir con tigo, de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo de mirarte a los ojos y decirte bienvenido.

Pero llegamos tarde, te vi, me vistes no reconocimos en seguida pero tarde, quizás en otras vidas, quizás en otras muertes.

Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte, de acercarme a ti y golpearte con un beso, de fugarnos para siempre, sin daños a terceros

No hay comentarios:

Publicar un comentario